Rusia sigue siendo uno de los grandes mercados mundiales del vino y la alimentación, con un apetito consolidado por los productos italianos y una curiosidad creciente por los españoles y latinoamericanos. Quien hoy está en los lineales adecuados construye posiciones difíciles de desbancar mañana.
Es también un mercado complejo: pagos, logística, certificación y dinámicas comerciales que cambian deprisa. Es exactamente ahí donde la presencia local y un método probado marcan la diferencia entre un intento y un resultado.
Nosotros operamos sobre el terreno, en ruso, con una red profesional propia. No vendemos presentaciones: acompañamos su producto hasta el portafolio del importador, con un informe y una recomendación clara en cada fase.